Construyendo con granito: sistemas de drenaje en pavimentos exteriores

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Aplicaciones del producto

De un drenaje bien ejecutado depende en gran medida la durabilidad de los pavimentos. La acumulación de agua, tanto en la superficie como en el interior de un pavimento, es una cuestión que debe evitarse a toda costa.De un drenaje bien ejecutado depende en gran medida la durabilidad de los pavimentos. La acumulación de agua, tanto en la superficie como en el interior de un pavimento, es una cuestión que debe evitarse a toda costa.

El cálculo de las necesidades de drenaje tiene que contemplar no solo los datos pluviométricos de la zona, sino también las labores de baldeo, limpieza y mantenimiento de los viales.

En el drenaje intervienen los siguientes elementos que hay que considerar de forma puntual: la pendiente superficial del pavimento, la pendiente de las tuberías de drenaje, así como las tapaderas y rejillas de las arquetas, canaletas y sumideros.

Pendiente superficial

Los pavimentos embaldosados deben desarrollar la evacuación del agua por escorrentía superficial, hasta alcanzar las rígolas, canaletas o tuberías de drenaje dispuestas para tal fin y que a su vez enlazan con la red de drenaje general de la zona a través de alcantarillas o sumideros. Para ello, la superficie del pavimento tiene que disponer de las pendientes adecuadas tanto en sentido longitudinal como transversal.

Las pendientes transversales deben alcanzar un valor comprendido entre 1,5 % y 3 %, dependiendo de las características pluviométricas de la zona y de la rugosidad superficial de la piedra. Asimismo, se tienen que conformar a partir de la explanada natural, de manera que la base estructural y la base de apoyo y adherencia mantengan su espesor calculado uniforme.

Lógicamente, la topografía del terreno natural condiciona totalmente el diseño del sistema de drenaje, pudiendo desarrollarse, en este sentido, diferentes alternativas.

La pendiente longitudinal viene obligada, casi siempre, por la topografía original del terreno natural y no necesita, habitualmente, de elementos de drenaje, como sucede en las pendientes transversales, salvo cuando se conjuguen fuertes pendientes con largos recorridos.

Pendiente de las tuberías de drenaje

En los sistemas de drenaje internos, las pendientes de las tuberías o de las canaletas deben alcanzar, al menos, un 1,5 %.
Tapaderas y rejillas de las canaletas, arquetas y sumideros

Para el diseño de este tipo de unidades se requiere tomar en consideración la cuantía de las cargas del tráfico circulatorio. Para ello, hay que tener en cuenta el espesor adecuado que permita soportar estas cargas, de acuerdo con la Norma UNE-EN 124.
Por lo que respecta a las canaletas existen dos modalidades:

• De profundidad uniforme en toda su longitud: son las más habituales y confían la eficacia del drenaje a la pendiente que presente el apoyo.

• Su sección se va incrementando proporcionalmente a su longitud: la propia canaleta tiene un diseño que conforma su propia pendiente a costa de incrementar la profundidad. Se deben utilizar en áreas planas, donde la pendiente del terreno no es suficiente, y de extensión reducida.

 

El estado de la red de drenaje es un punto crítico en el plan de mantenimiento de un pavimento exterior. Esta debe ser inspeccionada y limpiada con los medios mecánicos o manuales de manera habitual, ya que solo con una red de drenaje en buen estado es posible garantizar la conservación del pavimento exterior.

 

EVA PORTAS FERNANDEZ
AREA CONSULTORÍA TECNICA
FCTGG

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