Ensayos de laboratorio para pavimentos exteriores

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Divulgación

Los ensayos de laboratorio son imprescindibles para controlar la adecuación de una piedra determinada a una obra concreta, incluyendo el dimensionamiento de piezas e incluso definición del sistema de colocación.

En el caso que nos ocupa hoy, la norma de producto “Baldosas de piedra natural para uso como pavimento exterior” (UNE-EN 1341:2013) indica los ensayos básicos que deben realizarse para un pavimento comercializado en Europa que va a ser utilizado en exteriores:

Además de estos ensayos se pueden realizar otros más específicos si la zona donde se va a colocar lo requiere, como por ejemplo, climas extremos, uso habitual de sales para deshielo, etc.

Todos los ensayos tienen una validez de 10 años, excepto la absorción de agua, densidad, porosidad, y resistencia a flexión,  que deben renovarse cada 2 años.

¿Para que sirven estos ensayos?

► La resistencia a flexión es imprescindible a la hora de dimensionar un pavimento y evitar que se produzcan este tipo de roturas en la piedra (ver entrada del blog “Dimensione su pavimento” del 9 de junio de 2017).
► Para prever el desgaste que puede tener un pavimento en función de la intensidad del tránsito al que esté sometido, se realiza el ensayo de resistencia al desgaste por abrasión.

► La seguridad frente a resbalamientos en un pavimento se valora con el ensayo de resistencia al deslizamiento. Las caídas por resbalamiento son la segunda causa de minusvalías físicas. La resbaladicidad de una piedra depende de su acabado superficial, así, cuanto más rugoso sea una superficie, más antideslizante será.

► 56 ciclos de hielo-deshielo (resistencia a la heladicidad) se realizan como ensayo de envejecimiento acelerado o durabilidad, reproduciendo situaciones climáticas como las heladas. Aquí se comprueba la capacidad de la piedra para mantener sus características esenciales de apariencia, fuerza y resistencia a la descomposición.
► El agua es el principal agente para que una roca empiece a alterarse; esto se produce porque el agua circula por los poros y fisuras de la roca favoreciendo la alteración a escala mineral, el transporte de sales, aparición de eflorescencias, etc. La absorción de agua a presión atmosférica y la porosidad abierta, son dos de los ensayos que se utilizan para prever si la piedra va a ser más susceptible de alterarse o menos en zonas lluviosas y/o húmedas. Los granitos, que tienen una porosidad tipo fisura, presentan una porosidad abierta muy baja, generalmente alrededor del 1%, de  ahí su baja alterabilidad en comparación con otras piedras naturales u otros materiales de construcción.
► El estudio petrográfico, sirve para definir el tipo de roca, conocer su composición mineralógica, tamaño de grano, textura, estructura, tipo de porosidad, etc. permitiendo conocer si existen minerales potencialmente alterables, si posee algún tipo de discontinuidad orientada que pueda afectar a la resistencia de la piedra o incluso el grado de alteración a escala mineral, etc., todo ello con el fin de evitar patologías en obra debidas a la piedra, contribuir al diseño de los protocolos de limpieza y mantenimiento, etc.

Nuria Sánchez Delgado
Doctora en Geología
CENTRO TECNOLÓGICO DEL GRANITO DE GALICIA

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