Mantenimiento y conservación de los pavimentos de piedra

mantenimiento
EUROCKP

Todo proyecto de pavimentación con cierta consideración debería incluir un plan específico de uso y mantenimiento de los pavimentos. En él deberán incluirse, al menos, el plan de mantenimiento, la planificación de las operaciones programadas de limpieza y el seguimiento y documentación de todas las intervenciones a lo largo de la vida útil del pavimento.

Para definir un correcto mantenimiento y conservación del pavimento pétreo tendremos en cuenta una serie de pautas que enumeramos a continuación.
1. Realizar inspecciones visuales periódicas: es necesario observar la no aparición de lesiones en las piezas. En general, se aconseja comprobar los siguientes procesos patológicos cada dos años en los pavimentos:
• erosión mecánica o química
• humedades accidentales y capilares
• desprendimientos
• grietas y/o fisuras.
Se recomienda realizar un reportaje fotográfico de las inspecciones para que sirva de elemento comparativo en las sucesivas actuaciones.
2. Limpiezas programadas: se debe escoger el método de limpieza óptimo y realizarlo con una periodicidad, para evitar la aparición de lesiones relacionadas con la acumulación de suciedad. Además, se debe inspeccionar el grado de limpieza que poseen las tuberías y elementos drenantes, para evitar que una obstrucción en los mismos pueda ocasionar la aparición de humedades en el pavimento.
3. Es recomendable la reposición de los elementos de piedra con cierta periodicidad: en función del grado de exposición y condiciones de contorno del elemento pétreo se debe realizar una sustitución del mismo. Son labores de muy fácil ejecución y con buenos resultados.
4. Finalmente, si existen variaciones respecto al uso proyectado: por ejemplo la circulación de tráfico pesado, autobuses, camiones, maquinaria de limpieza, etc., se recomienda que se intensifiquen las labores de inspección y reparación puntual para evitar que se produzcan degradaciones progresivas del pavimento. Debe destacarse que esta circunstancia supone una falta de previsión en los usos a los que va a ser destinado el pavimento, hecho que sucede de manera frecuente, suponiendo y diseñando un pavimento para uso peatonal sin tener en cuenta que en muchas etapas de su vida útil estará sometido al paso de pesados equipos de limpieza, desvíos de tráfico por obras, camiones de mudanzas, etc.

Un correcto plan mantenimiento permite adoptar medidas preventivas tales como la protección y el refuerzo sin llegar a la reposición global del pavimento.

Share on FacebookShare on Google+Tweet about this on TwitterShare on LinkedIn

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Blog EuroCKP